Como sus majestades tienen que visitar a muchos niños en todo
el mundo, en La Isla Graciosa hicieron su parada, aunque fuera una visita fugaz
alegro el corazón de muchos niños y mayores.
Plantando las semillas de la ilusión en sus corazones y una
sonrisa de oreja a oreja en sus caras, esperando que en el día de mañana, los
regalos les llenen de ilusión.
Aquí les dejamos una muestra fotográfica de la ilusión que repartieron.












