Con un recorrido de más de cinco
años en tierras gracioseras, el Festival de Música de Canarias en su edición
XXX, siguió su guión previsto. Ni el viento, ni las marejadas (olas) pudieron paralizar
este festival invernal de música que se celebra todos los años en medio del Atlántico.
Este año el grupo: “La
Kremerata Baltica” detuvo durante su actuación,
el silbido del viento contra las ventanas y su música deslumbró al público
asistente.















